¿Qué nos pasa?

Miradas
Una conversación sobre el mundo que compartimos.
Teresa Barragán
Hace casi cuatro décadas, el actor mexicano Héctor Suárez tenía un programa de televisión llamado ¿Qué nos pasa? Esta semana recordé ese título y pensé que pocas preguntas han envejecido tan bien.
No fue el resultado de un partido lo que me hizo volver a ella. Fueron las imágenes que lo rodearon: aficionados que buscaron impedir el descanso del equipo rival y otros que confundieron la pasión con la agresión. Bastaron unos cuantos para recordarnos que, a veces, los hechos más pequeños revelan algo mucho más profundo.
El futbol solo fue el escenario. La verdadera historia estaba fuera de la cancha.
Vivimos tiempos en los que parece abrirse paso una idea silenciosa: mientras yo gane, el método importa poco. Lo vemos al volante, en las redes sociales, en la fila del supermercado y, de vez en cuando, también en un estadio. Sin darnos cuenta, el ‘todo se vale’ empieza a ocupar el lugar del respeto.
Los países no se construyen únicamente con buenas leyes o buenos gobiernos. También se construyen con gestos cotidianos: ceder el paso, cumplir la palabra, respetar a quien piensa distinto, tratar con dignidad incluso a quien compite con nosotros.
Quizá por eso una noticia, aun cuando deja de ocupar los titulares, puede seguir haciéndonos preguntas. Las noticias pasan. Lo que revelan sobre nosotros permanece.
Me gusta pensar que siempre estamos a tiempo de corregir el rumbo. Que la cortesía no es una debilidad, sino una forma de fortaleza. Que la hospitalidad dice tanto de un país como cualquiera de sus triunfos.
Al final, sigo creyendo que la pregunta de Héctor Suárez continúa esperando una respuesta. Tal vez no la encontremos en un estadio. Tal vez empiece cuando cada uno de nosotros decida responderla en su vida cotidiana.